{"id":1349,"date":"2022-12-13T22:35:36","date_gmt":"2022-12-13T22:35:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.drzuniga.cl\/?p=1349"},"modified":"2022-12-13T22:35:36","modified_gmt":"2022-12-13T22:35:36","slug":"chile-el-proceso-anomico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.drzuniga.cl\/?p=1349","title":{"rendered":"Chile: el proceso an\u00f3mico"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto de anomia deriva de la sociolog\u00eda y fue acu\u00f1ado por \u00c9mile Durkheim a fines del siglo XIX. Apunta a las sociedades en proceso de desintegraci\u00f3n y \u201ccorrupci\u00f3n espiritual\u201d, producto de la p\u00e9rdida de estructuras, normas y referentes s\u00f3lidos. Luego, seg\u00fan Durkheim, la anomia se reflejar\u00eda a nivel individual en el extrav\u00edo profundo y la ausencia de sentido que llevar\u00edan al suicidio. De hecho, este autor estaba, al definir el concepto, m\u00e1s interesado en entender la g\u00e9nesis de la conducta auto-destructiva personal que las din\u00e1micas colectivas en abstracto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo anterior puede vincularse con un concepto m\u00e1s contempor\u00e1neo, como es el Trastorno de Personalidad L\u00edmite o&nbsp;<em>border-line<\/em>&nbsp;que, en t\u00e9rminos generales y en su perspectiva individual, comparte elementos similares a la \u201cvieja anomia\u201d: difusi\u00f3n de la identidad, sentimientos cr\u00f3nicos de vac\u00edo, inestabilidad afectiva, descontrol de impulsos y\u2026. una fuerte tendencia a la autodestrucci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tenemos as\u00ed una interesante mezcla te\u00f3rica, capaz de explicar lo que ocurre en la sociedades post-modernas-globalizadas. M\u00e1s a\u00fan, hay autores que plantean que la suerte de \u201cepidemia\u201d actual de Trastornos de Personalidad L\u00edmite, ser\u00eda en buena parte explicada \u2013 am\u00e9n de innegables disfunciones cerebrales \u2013 por condicionantes socio-culturales \u201cepocales\u201d. La \u201ccondici\u00f3n post-moderna\u201d se ha arg\u00fcido como un elemento central en esta hip\u00f3tesis. Esto es, se tratar\u00eda entonces de la resultante a nivel individual (personalidad<em>&nbsp;\u201cborder-line\u201d<\/em>), de patrones colectivos desorganizados y ajenos a las estructuras e instituciones s\u00f3lidas-tradicionales (\u201csociedades&nbsp; &nbsp;<em>border-line<\/em>\u201d), lo cual se hermana con lo planteado anteriormente por Durkheim en contextos hist\u00f3ricos distintos, pero de alguna forma homologables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego, aterrizando al caso chileno, m\u00e1s all\u00e1 de los \u201c30 a\u00f1os\u201d, de \u201cla peste del neoliberalismo\u201d, o de la \u201cconstituci\u00f3n de los 4 generales\u201d, puede haber aqu\u00ed un marco explicativo que permitir\u00eda entender de forma m\u00e1s integral lo que est\u00e1 ocurriendo en estos momentos. Hasta hace pocos a\u00f1os hab\u00edamos llegado a visualizar a Chile \u2013 en t\u00e9rminos generales y no ignorando las inequidades \u2013 como una sociedad relativamente pr\u00f3spera, en v\u00edas de desarrollo, con acceso masivo a bienes m\u00e1s que esenciales (situaci\u00f3n in\u00e9dita en nuestra historia), inserta de lleno en el mundo globalizado, pero\u2026 con graves carencias de sentido y de puntos de referencia s\u00f3lidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo lo estudiado respecto al desprecio a las instituciones tradicionales, a las figuras de autoridad y a modos de conducta \u201cm\u00ednimamente habilitantes\u201d para la convivencia social por buena parte de nuestros compatriotas, ser\u00edan reflejo de esto. Son carencias que seg\u00fan muchos autores se vendr\u00edan generando en Occidente no tan s\u00f3lo como sub-productos del modernismo, con la irrupci\u00f3n de la expansi\u00f3n del consumo como expresi\u00f3n de la identidad (\u201cyo soy mis jeans, yo soy mi celular\u201d), sino desde la concomitante retirada progresiva del componente espiritual de nuestra comprensi\u00f3n del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00fan m\u00e1s, las explicaciones que intentan se\u00f1alar que el fen\u00f3meno de anomia no ser\u00eda sino parte del concepto marxista de alienaci\u00f3n, pasan por alto que los elementos centrales del mismo parecen tener bastante m\u00e1s anclaje en aspectos \u201cinmateriales\u201d que \u201cmateriales\u201d y hundir\u00edan sus ra\u00edces en per\u00edodos previos al auge del capitalismo industrial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pacientes&nbsp;<em>border-line<\/em>&nbsp;que comienzan a autolesionarse o a intentar directamente suicidarse, en una tentativa angustiosa \u201cpor sentir algo\u201d suelen expresar una frase que es pr\u00e1cticamente textual y estandarizada de los relatos cl\u00ednicos: \u201cla \u00fanica forma de saber que estoy vivo, que logro aliviar este vac\u00edo que siento, es agredir mi cuerpo: necesito ver mi carne abierta para evadirme del dolor interno\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De la misma manera, me atrevo a postular que nuestra \u201c<em>border-line<\/em>\u201d sociedad chilena, en este momento crucial de debate con pulsi\u00f3n re-fundacional, estar\u00eda buscando (\u00bfinconscientemente?) un desgarro y una auto-lesi\u00f3n profunda. As\u00ed por ejemplo, la serie de propuestas constitucionales abiertamente \u201cauto-agresivas\u201d para con el \u201ccorpus nacional\u201d dar\u00edan cuenta de ello, &nbsp;para tratar de \u201cpaliar\u201d \u2013 de forma absolutamente torpe \u2013 las carencias de sentido, orientaci\u00f3n y trascendencia que padece.&nbsp; De hecho, la elecci\u00f3n misma de numerosos convencionales \u201cultra\u201d, en una coyuntura por cierto que irrepetible, podr\u00eda tambi\u00e9n explicarse en este contexto: si me quiero auto lesionar, elijo convencionales lesionadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muy probablemente, de las conductas colectivas \u201cborder line\u201d derivar\u00edan, adem\u00e1s, las b\u00fasquedas desesperadas de narrativas, gestos heroicos y \u00e9picas colectivas que presenciamos durante el estallido de octubre de 2019; toda una puesta en escena, en su superficie magistral, casi oper\u00e1tica, pero absolutamente ac\u00e9fala, ca\u00f3tica, vac\u00eda de discursos coherentes y unificadores, acciones destructivas aparentemente incoherentes como la quema de buses, iglesias o mobiliario urbano, condiciones todas que habr\u00edan de trasladarse luego en forma \u00edntegra a la Convenci\u00f3n Constitucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, todo lo aqu\u00ed se\u00f1alado, lejos de pretender \u201cpatologizar\u201d din\u00e1micas sociales complejas, ha intentado ser un aporte a modelos m\u00e1s comprensivos, alejados del discurso p\u00fablico imperante, el cual est\u00e1 infantilmente polarizado, reduccionista e ideologizado, en momentos en que una suerte de delirio colectivo (s\u00ed, el delirio de, en pos de una eventual sanaci\u00f3n o alivio internos, hay que destruir de pasada al cuerpo en su totalidad) parece haber inoculado las mentes de una buena porci\u00f3n de la ciudadan\u00eda, en su mayor\u00eda (entendiblemente) j\u00f3venes, pero (lo m\u00e1s grave e incomprensible) una cuota no menor de viejos, en que operan adem\u00e1s otras l\u00f3gicas, o sea traumas no procesados, resentimientos at\u00e1vicos y deseos de venganza, pero eso ya merece otro posteo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El concepto de anomia deriva de la sociolog\u00eda y fue acu\u00f1ado por \u00c9mile Durkheim a fines del siglo XIX. 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